Santa Barbara de Heredia
Entrar

Login

Nombre:

Contraseña:

Recordar



¿Recuperar la contraseña?

Regístrese

Reseña histórica

Centenario del cantón de Santa Bárbara.Centenario del cantón de Santa Bárbara. Disponible para consulta a usuarios registrados

Registrarse es gratis.

Barbareñ@s apuntados

Magda 14/8/2017
Tatyana 27/7/2017
CarolynPic 27/6/2017
randallrj 24/5/2017
GlendaMccr 22/5/2017
GMB82 10/4/2017
Jeyling 16/2/2017
Tatiana87 25/1/2017
Karohdz 2/1/2017
Nataliac 29/12/2016
Yudieth 15/12/2016
0401360760 19/10/2016
maricampos 22/9/2016
yorl1977 21/9/2016
SergioCola 16/9/2016
MecanicaRD 15/9/2016
MatthewFar 1/9/2016
LuciaSchre 11/8/2016
jtrejos 26/7/2016
andresvarg 6/6/2016

Quienes estan ahora

Notas : 1
Directorio Comercial : 2

3 usuario(s) en línea (1 usuario(s) navegando Notas)

Registrados: 0
Invitados: 3

más ....

Comercios registrados

Notas recientes

Noticias > 21 de marzo Día Mundial del Árbol
Mar 20
21 de marzo Día Mundial del Árbol
Publicado por Krisly (2804 lecturas)

“Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol”.

Martin Luther King (1929-1968)

El Día del árbol es un recordatorio de la importancia de proteger las superficies arboladas. El día 21 de Marzo, se celebra en coincidencia con el primer día de primavera en el Hemisferio Norte y el primer día de otoño en el Hemisferio Sur. El Día Mundial de Árbol, también llamado Día Forestal Mundial, fue en principio, una recomendación del Congreso Forestal Mundial que se celebró en Roma en 1969. Esta recomendación fue aceptada por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación en el año 1971.

Los árboles, entre otros muchos beneficios, transforman el dióxido de carbono, responsable del efecto invernadero en biomasa. Otros países como Suecia, ya habían designado de manera independiente el Día del Árbol, en el año 1840, siendo el primer país en tomar la iniciativa. También Paraguay desde 1904, se celebra el Día del Árbol. Como en muchos países el Día del árbol se utiliza para plantar árboles y dado que esta fecha no es siempre propicia para que los árboles arraiguen, en ocasiones se eligen otras fechas más cercanas al invierno.

Los árboles resultan absolutamente esenciales para la vida de nuestro planeta: purifican el ambiente al oxigenar el aire, proporcionan sombra, mejoran sectores erosionados, humedecen el ambiente, reducen el ruido, son capaces de temperar el lugar donde se encuentran, ya que provocan sensación de frescura y humedad, incluso deteniendo las heladas con su follaje; producen alimentos y múltiples recursos, además de ser el hogar de muchos pájaros. Los árboles están junto al ser humano desde el principio de nuestra historia, por lo que sus beneficios son conocidos y aprovechados desde hace miles de años, aunque no por eso, olvidados también.

El sentir que predominó en las culturas ancestrales fue la de un mundo encantado. El entorno era un lugar de pertenencia, de correspondencia. El hombre estaba ligado a la naturaleza y esta relación le daba significado a su vida. Las montañas, los ríos y las nubes eran contemplados como algo maravilloso y con vida. Dentro de este concepto, el árbol tenía un sentido sagrado para ellos: representaba una vida inagotable, los bosques eran inmortales al perpetuarse a través de los siglos, al ser fuente inagotable de recursos para la humanidad. El canelo para los mapuches, la ceiba para los mayas o la encina entre los celtas, demuestran la relación de respeto que tenía el hombre con su medio ambiente. Para ellos, el árbol sagrado es el eje de su mundo, un puente de trascendencia entre el mundo terrenal y espiritual.

Hoy, el hombre ha perdido su capacidad de encantarse, al resolver todo por medio de la razón, ha pretendido ser medida de todas las cosas cuando sólo es parte de un ecosistema mayor, ha olvidado mirar su alrededor y sorprenderse por el renacer de las flores en primavera, por el canto de las aves, por el baile sutil de las hojas en otoño. Pilar fundamental de este reencantamiento del mundo es educar a las nuevas generaciones con principios integrales que valoren la importancia de los bosques más allá de las variables económicas. Educar para un cambio cultural, donde el hombre forme parte de un ecosistema que involucra a toda la naturaleza, y donde el bienestar de todos sus componentes nos llevará a mejorar la calidad de vida, y a frenar la destrucción del planeta y de nosotros mismos.

El Día del Árbol puede ser la excusa para reflexionar cómo la vida moderna nos ha llevado a olvidarnos de que sólo somos parte de un ecosistema mayor, a recuperar esa unión sagrada con todos los seres de la naturaleza y a tener una conducta más respetuosa con nuestro entorno. Reflexionar cómo cada uno de nosotros puede ayudar a este cambio: los profesores, como agentes multiplicadores, pueden educar sobre las funciones e importancia de los bosques, la importancia de su protección y conservación, e incorporar en los currículos la educación ambiental; las organizaciones ambientalistas, a través de la educación no formal, pueden generar tomas de conciencia en torno a los problemas locales y globales de los bosques, y del deterioro del medio ambiente; los gobiernos deben generar políticas de desarrollo sustentable para la explotación de los bosques nativos, fomentar la producción a largo plazo y de bajo impacto ambiental, y promover el desarrollo de actividades alternativas como ecoturismo, artesanía, recolección de plantas medicinales, evitando proyectos con impacto irreversible en los bosques.

COMPLEJOS ECOSISTEMAS.

Un solo árbol es un complejo ecosistema que mantiene a numerosas especies de invertebrados (insectos, arácnidos, miriápodos), así como vertebrados (aves, reptiles y mamíferos), que encuentran en él su alimento, por medio de las hojas, yemas, brotes o frutos, y refugio. Sobre su corteza crecen hongos, líquenes y plantas parásitas (que se nutren de su savia) y epifitas (crecen sobre ellos, pero no les hacen daño), como las lianas, que los utilizan como punto de apoyo para acceder a las alturas donde abunda la luz. Entre las raíces abundan las larvas de los insectos, gusanos que viven en el subsuelo, los ácaros y los roedores.

En las regiones frías, las coníferas mantienen a roedores y aves. En las sabanas de África son fundamentales en la dieta de los herbívoros ramoneadores (que son aquellos que se alimentan de las hojas y de los brotes de las ramas). En las selvas contribuyen a formar un ambiente húmedo donde se multiplican plantas y animales. En las zonas templadas, el árbol es una de las mayores fuentes de riqueza, en el ámbito de la explotación forestal.

Nota creada por: Krisly Arguedas Ramírez.


Explorar artículos
Artículo anterior 22 de marzo Día Mundial del Agua Asociación Funeraria Barbareña Artículo siguiente
Los usuarios son responsables de sus propios comentarios.
Autor Hilo

Clasificados